Conoce a los artesanos y el proceso

Felipe Chen trabajando en el torno de alfarero manual.
La Colección Journey fue desarrollada por Carol León en colaboración con los alfareros Felipe Chen y Hugo Juárez, de Rabinal, Baja Verapaz, Guatemala. Cada pieza está elaborada a mano con arcilla amarilla 100 % natural, sin colorantes ni productos químicos añadidos. Modelada en un torno alfarero manual tradicional y terminada a mano, la colección refleja las habilidades y los conocimientos transmitidos a través de generaciones de alfarería guatemalteca.
Las piezas se cuecen en un horno de leña que alcanza gradualmente una temperatura de 900 °C durante un período de tres horas. Después de enfriarse de forma natural, se lavan y se dejan secar al aire, revelando el cálido color y el carácter orgánico de la arcilla.


Del concepto a la arcilla

La Colección Journey comenzó con los bocetos originales y prototipos desarrollados por Carol en Canadá, en los que exploró la forma, las proporciones y el significado de cada pieza. Posteriormente, los diseños fueron interpretados y perfeccionados en colaboración con Felipe y Hugo, uniendo el diseño contemporáneo con técnicas tradicionales de alfarería transmitidas de generación en generación y contribuyendo a preservarlas para el futuro.

El significado detrás del Journey Collection:
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Matías: Representa el pasado y la sabiduría de quienes vinieron antes que nosotros.
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Caminante: Su significado "viajero" refleja el presente, el viaje que emprendemos cada día.
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The Harvest Bowl: Simboliza el futuro, aquello que cultivamos y transmitimos a las futuras generaciones
Cada pieza es única, un reflejo de la profunda conexión entre pasado, presente y futuro.
Explora la Journey Collection y llévate a casa una obra de arte artesanal.
Conoce a María del Rosario
de Santa Cruz, Chinautla.

Maria del Rosario y su familia han creado varias piezas de nuestras colecciones, incluyendo la Colección Cantaritos Rojos, los pequeños floreros de barro y las pequeñas macetas de barro.
Utilizando arcilla roja local, cada pieza es un reflejo tanto del arte como de la tradición.
El proceso comienza triturando la arcilla natural hasta obtener un polvo fino, que luego se mezcla con agua para ser moldeado a mano. Las piezas se hornean utilizando materiales naturales como cáscaras de pino, bellotas y leña. Antes del secado, los artesanos tallan diseños intrincados empleando herramientas tradicionales como conchas, piedras de río y hojas de cítricos.
Este meticuloso trabajo artesanal preserva una tradición ancestral, dando vida a cada pieza.

Maria del Rosario y un grupo de talentosas artesanas de Santa Cruz Chinautla están profundamente comprometidas con la preservación de sus ricas tradiciones, especialmente el arte de la alfarería. Su oficio no se limita a crear piezas bellas; es una expresión vital de su identidad cultural y una forma de honrar a sus ancestros. Gracias a su dedicación, estas mujeres continúan transmitiendo esta tradición centenaria, asegurando su continuidad para las futuras generaciones.
En Sendero Decor, reconocemos la importancia de apoyar a las mujeres de Santa Cruz Chinautla, y su invaluable papel en la preservación cultural.
Nuestra Colección Mujeres de Barro es un homenaje a su arte y resiliencia. El 50% de las ganancias de esta colección se destina directamente a apoyar sus esfuerzos por cuidar sus tradiciones y asegurar que el arte de la alfarería siga floreciendo.
Únete a nosotros para honrar su legado y apoyar a las mujeres que se dedican a preservar esta hermosa tradición.
Explora la colección Mujeres de Barro

Honorando al abuelito Matías
Un Legado en Barro
Sendero Decor también es un homenaje a mi bisabuelito, Matias de León Pacheco, y a las generaciones de artesanos que dieron forma al patrimonio cultural y artÃstico de Guatemala. Una Vida Dedicada al Barro Nacido en 1886 en Quiché, el abuelito Matias fue un hombre de carácter sereno y gran disciplina, cuyas manos transformaban la arcilla en belleza que trasciende el tiempo. Dedicó su vida a la alfarerÃa, creando figuras de nacimiento moldeadas a mano, bueyes, mulas y ovejas, asà como vasijas y ollas elaboradas en un torno accionado manualmente. Su oficio no era solo un trabajo; era una forma de vida, transmitida de generación en generación. Dentro De Su Taller Su taller era un espacio de concentración y calma, donde el movimiento rÃtmico de su torno marcaba el ritmo de sus dÃas. El torno, de casi un metro de diámetro, era impulsado con el pie, girando con precisión constante mientras él, sentado, daba forma a cada pieza con paciencia y cuidado. Pero su proceso comenzaba mucho antes de que sus manos tocaran el barro. Preparaba sus propios materiales con gran destreza, moliendo arcilla y talpetate hasta convertirlos en un polvo fino utilizando un molino de piedra. Mediante el movimiento circular de una barra de madera, refinaba la mezcla hasta alcanzar la textura perfecta. Una vez lista, la arcilla se moldeaba a mano o en el torno, y luego se dejaba secar naturalmente al sol. El proceso de cocción en su horno de leña requerÃa un equilibrio preciso: demasiado calor podÃa provocar grietas, mientras que muy poco dejaba las piezas frágiles. Tras la cocción, aplicaba cuidadosamente pinturas a base de aceite y sellaba cada pieza con un barniz transparente, logrando un acabado suave y brillante. Sus piezas eran muy valoradas por comerciantes que llevaban sus creaciones a mercados en Guatemala y El Salvador, expandiendo su trabajo más allá de su comunidad. Sin embargo, a pesar de ese alcance, cada pieza seguÃa siendo profundamente personal, un reflejo de su dedicación y maestrÃa. Un Hombre de Disciplina y Reflexión El abuelito Matias seguÃa una rutina estructurada, equilibrando su trabajo con momentos de reflexión. Sus dÃas transcurrÃan dando forma al barro, mientras que sus noches las dedicaba a escuchar la radio, donde comentaristas sociales hablaban sobre injusticias, ineficiencias del gobierno y las dificultades de la vida cotidiana. Los domingos eran su tiempo de descanso. VestÃa en su mejor traje para asistir a la iglesia, seguido de una tarde en el cine, un placer sencillo que disfrutaba profundamente. Su disciplina financiera era tan rigurosa como su oficio. Como recibÃa ingresos solo dos veces al año, administraba sus gastos con gran cuidado, asegurándose de mantener siempre su trabajo y sustento. Un Legado Perdido, Un Propósito Renovado Como muchos artesanos, su legado se fue desvaneciendo con el tiempo. Sus valiosos conocimientos y habilidades no se conservaron, y su oficio se perdió. Aunque nunca tuve el privilegio de conocerlo, su historia ha dejado una huella profunda en mÃ. Es un recordatorio de lo frágiles que pueden ser las tradiciones artesanales cuando no se cuidan y protegen. Sendero Decor es mi manera de apoyar a los artesanos de hoy, asegurando que sus oficios, como el de mi abuelito fue, continúen vivos y prosperen para las futuras generaciones. Un agradecimiento especial a mi familia y amigos, quienes han apoyado a Sendero Decor con su tiempo, esfuerzo, dedicación y sus historias, ayudando a dar vida a este homenaje. Gracias por ser parte de esta jornada.

